Me prometí a mi misma que no iba a volver a llorar por alguien que no mereciera la pena, & sigo llorando por él :$
Me fumé el sentido del ridículo, me esnifé la vergüenza, me tome un mojito cargado de humor, al día siguiente tuve resaca, pero daba igual, ¿¡qué coño importaba ya todo!? Estaba dispuesta a hacer lo que fuera, así que cogí la jeringuilla, y me inyecté por vena algo llamado felicidad.

lunes, 8 de agosto de 2011
+¿En que piensas?
-En que si cierro los ojos y cuento hasta 10, él aparecera por esa puerta, con un ramo de flores y un “losiento”
+Ilusa… no va a aparecer, y si lo hace no será con un ramo de flores, ni siquiera con un simple perdón, simplemente te mirara de reojo y te sonría a medias para que tu salgas detrás de él y le perdones.
-¿Y qué más dara?
+Pues que ya van varias veces…
-¿Y si esta vez fuera diferente? ¿Y si esta vez viniera para quedarse?
+Créeme, si quisiera quedarse nunca se habría ido.
sábado, 6 de agosto de 2011
Aún sigo esperando a alguien a quien de verdad le importe.
Soy la chica que siempre pierde, aquella que finge su sonrisa, la chica que aparenta ser fuerte pero que todos los días continua rompiéndose por dentro, la chica que está ahí sonriente y parece no tener problemas... aquella que contiene las lágrimas hasta que ha colgado el teléfono...Cuando digo ''tranquilo, estoy bien’’... realmente estoy esperando a alguien a quien de verdad le importe y diga ''no, no lo estás''.
viernes, 5 de agosto de 2011
Vive.
Acepta las situaciones. Disfrázate en carnaval. Hazle frente a tus errores. Juega. Corre. Repite mil veces todo lo que le quieres por mucho que lo hayas dicho ya. Respira hondo. Ponte eufórica. Ríete de todo. Emborráchate. Limpia tu habitación. Come chocolate. Deja que piensen que estás loca. Baila. Canta en la ducha. Desobedece. Rompe las normas. Habla horas y horas por teléfono. Mira el reloj y que sean las 4:30 de la mañana. Sácate fotos. Monta en bici. Vete de pellas. Escucha música hasta quedarte sorda. Hínchate a helado. Haz daño... no mucho, pero hazlo. Cáete de una silla. Aprueba. Practica tu deporte favorito. Recuerda canciones viejas. Echa miradas por la calle. Hazle esperar. Cae en sueños profundos. Apréndete una coreografía... o mejor... todas las que veas. Vuelve a casa a las 10 de la mañana. Mira Titanic. Sal de tu casa para verle. Léete un libro entero. Viaja. Siente mariposas en el estómago. Llora.VIVE.
jueves, 4 de agosto de 2011
Has destruido todo.#
Me resulta bastante difícil creer cómo has terminado con todo tan rápido, ha sido limpio, parece que ni siquiera te ha dolido. No entiendo cómo has podido matar tantos sentimientos que se concentraban en muchísimo tiempo de amor, de 'te quiero', de caricias, besos y abrazos. Has sido capaz de hacer que todo desapareciera de una manera tan efímera que ha quedado reducido a nada, parece que no es ni un mísero recuerdo. ¿Cómo lo has conseguido? ¿De verdad no te ha dolido, no has sentido nada cuando ponías punto y final a la felicidad, cuando con unas palabras decidías matarlo todo? Lo que más me sorprende de todo es la forma en la que ya dices que vuelves a amar, que vuelves a ser feliz, cómo pones mil fotos con esa nueva persona a la que dices querer para siempre, de la que dices que es la suerte de tu vida, así, de un día para otro, usando las mismas palabras que usabas con el anterior. Estás fría por dentro, no hay nada que recorra tus venas, no hay palabras que lleguen a tu corazón, nadie puede hacerte feliz, no eres capaz de amar a nadie y eso es lo peor de todo. ¿Cómo has podido olvidarlo todo, dejar un hueco vacío en tu mente y reemplazarlo tan rápido? ¿Que capítulo me perdí de esta historia? Siento no haber podido estar ahí para intentar detenerte, siento no haberme dado cuenta de la bomba que tenías en tus manos, porque ahora es demasiado tarde y ya lo has destruido todo.
Vamos a jugar aun juego: Levántate, ponte recta y levanta bien la cabeza. Fija tu mirada en el horizonte y empieza a caminar. Camina lentamente, disfruta de cada paso, pero no pares, eso es lo más importante. Si te paras, pierdes. Cuanta mas seguridad tengas y más feliz seas, más puntos ganas. Olvida los malos recuerdos, deja tu mente en blanco, abre tu corazón, piensa en el presente, en el HOY. Ni se te ocurra llorar con el pasado, porque por cada lágrima, retrocedes un paso. No aceleres repentinamente, o te saltarás casillas... y lo más esencial de todo: si das la vuelta, quedas eliminada
Te extraño.
Te echo de menos. Quizás no de manera física, pero extraño tu olor y tu voz. Bueno tampoco vamos a engañarnos, hecho de menos que me cojas, me molestes o me hagas reir. En que pienso? en nada. Pero no puedo negar que no piense, sobre todo en ti. No puedo negar que no recuerde como me cogias de la cintura hacia ti.
Quizás solo sea temporal, aunque si nos paramos a pensar todo es temporal porque, todo tiene un final.
Odio los finales, de hecho nunca dejo que una canción termine del todo.
Nunca quise que acabara.
Quizás solo sea temporal, aunque si nos paramos a pensar todo es temporal porque, todo tiene un final.
Odio los finales, de hecho nunca dejo que una canción termine del todo.
Nunca quise que acabara.
Quiero...
-Y tú, ¿ Qué quieres ?
-Mmmm, quiero tocar las estrellas, quiero una casa en primera linea de playa, quiero tener un pony...
-No, boba, sabes a lo que me refiero..
-Lo se, lo se
-Pues venga, respóndeme..
-¿Puedes repetirme la pregunta?
-¿Otra vez?
-Sí, venga..
-Esta bien.. Y tú, ¿Qué quieres?
-¿Que qué quiero? Quiero levantarme por las mañanas y ver tu cara nada más abrir los ojos, quiero que me llames todos los días, que te preocupes si no estoy bien, que me preguntes, que me llames princesa, que me abraces, que me beses, que te pongas celoso de otros chicos, quiero tenerte cerca, que intentes hacerme reír, que te mueras por verme todos los días, que no llegues tarde, que salgas unicamente para verme a mi, que no dejes de lado a tus amigos por mi, que vivas cada día como si fuese el primero, que me digas te quiero cuando lo sientas, quiero vivir un sueño, nuestro sueño.
-Mmmm, quiero tocar las estrellas, quiero una casa en primera linea de playa, quiero tener un pony...
-No, boba, sabes a lo que me refiero..
-Lo se, lo se
-Pues venga, respóndeme..
-¿Puedes repetirme la pregunta?
-¿Otra vez?
-Sí, venga..
-Esta bien.. Y tú, ¿Qué quieres?
-¿Que qué quiero? Quiero levantarme por las mañanas y ver tu cara nada más abrir los ojos, quiero que me llames todos los días, que te preocupes si no estoy bien, que me preguntes, que me llames princesa, que me abraces, que me beses, que te pongas celoso de otros chicos, quiero tenerte cerca, que intentes hacerme reír, que te mueras por verme todos los días, que no llegues tarde, que salgas unicamente para verme a mi, que no dejes de lado a tus amigos por mi, que vivas cada día como si fuese el primero, que me digas te quiero cuando lo sientas, quiero vivir un sueño, nuestro sueño.
martes, 2 de agosto de 2011
- Conectate, conectate, conectate...
Él se ha conectado. Abres su ventana de conversación, sonríes al ver su foto de perfil en pequeñito al lado de la barra de tareas. La abres, y la minimizas. No la quitas del todo, la dejas ahí, a la espera de ver ese circulo verde con un 1 en medio, señal de que esa persona te ha hablado. Esperas, cambias tu estado, tu tablón lo actualizas cada 2 minutos, te etiquetas en 5 fotos, te unes a 10 páginas y empiezas a ponerle comentarios a todos sin razón, simplemente para que, cuando él le de a actualizar, te vea, vea que estás conectada. Tus visitas suben como la espuma, está claro que estás la primera. Continúas con estos cambios, abandonando a los demás que sí que tienen tiempo para hablarte. Cierras su ventana, indignada. Pero bajas la lista del chat hasta su nombre, observando si sigue ahí. Hasta que no puedes más y la vuelves a abrir, a la espera de si eso consigue algo. Nada. Los demás siguen hablando, impacientes. No respondes, no tienes ganas. Sólo lo esperas a él.
Son la 1 de la mañana, estás cansada, mañana madrugas, pero no te vas, porque él sigue conectado, y aún tienes la triste esperanza de que te hable. Entonces se te ocurre la estúpida idea de que quizás se lo ha dejado encendido y en realidad no está. Esa idea te acompaña el cuarto de hora siguiente, con 4 estados, 15 tablones, 30 páginas y 25 comentarios nuevos. Esa idea es lo único que te mantiene despierta.
Le das a actualizar la página, él aparece el primero. Ha cambiado el estado, le ha comentado una zorra, él ha respondido. Está. Está, hablando con otra. Está, pero no para ti. Entonces cambias radicalmente de pensamiento.
-Desconectate, desconectate, desconectate... si no vas a hablar conmigo, tampoco con ella.
Y deseas con todas tus fuerzas que se vaya, para que paren de hablar. Y cierras su ventana con lágrimas en los ojos, pero sigue la lista bajada en su nombre. El número de conectados baja, miras. Se ha ido, se ha ido él. Y de repente, te arrepientes.
Él se ha conectado. Abres su ventana de conversación, sonríes al ver su foto de perfil en pequeñito al lado de la barra de tareas. La abres, y la minimizas. No la quitas del todo, la dejas ahí, a la espera de ver ese circulo verde con un 1 en medio, señal de que esa persona te ha hablado. Esperas, cambias tu estado, tu tablón lo actualizas cada 2 minutos, te etiquetas en 5 fotos, te unes a 10 páginas y empiezas a ponerle comentarios a todos sin razón, simplemente para que, cuando él le de a actualizar, te vea, vea que estás conectada. Tus visitas suben como la espuma, está claro que estás la primera. Continúas con estos cambios, abandonando a los demás que sí que tienen tiempo para hablarte. Cierras su ventana, indignada. Pero bajas la lista del chat hasta su nombre, observando si sigue ahí. Hasta que no puedes más y la vuelves a abrir, a la espera de si eso consigue algo. Nada. Los demás siguen hablando, impacientes. No respondes, no tienes ganas. Sólo lo esperas a él.
Son la 1 de la mañana, estás cansada, mañana madrugas, pero no te vas, porque él sigue conectado, y aún tienes la triste esperanza de que te hable. Entonces se te ocurre la estúpida idea de que quizás se lo ha dejado encendido y en realidad no está. Esa idea te acompaña el cuarto de hora siguiente, con 4 estados, 15 tablones, 30 páginas y 25 comentarios nuevos. Esa idea es lo único que te mantiene despierta.
Le das a actualizar la página, él aparece el primero. Ha cambiado el estado, le ha comentado una zorra, él ha respondido. Está. Está, hablando con otra. Está, pero no para ti. Entonces cambias radicalmente de pensamiento.
-Desconectate, desconectate, desconectate... si no vas a hablar conmigo, tampoco con ella.
Y deseas con todas tus fuerzas que se vaya, para que paren de hablar. Y cierras su ventana con lágrimas en los ojos, pero sigue la lista bajada en su nombre. El número de conectados baja, miras. Se ha ido, se ha ido él. Y de repente, te arrepientes.
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