jueves, 20 de octubre de 2011

Falsas promesas.

-Buah... si dentro de dos dias ya te habras cansado de mi... ¿no te has cansado de mi aun?
+No, ¿porque iba a cansarme de ti?
-Nose...
+Pues no, yo no me voy a cansar de ti. ¿No te has cansado tu de mi?
-¿Yo? ¿Porque iba a cansarme de ti?
+Nose... tu verás...
-Yo nunca me voy a cansar de ti, mi amor.




Dijiste para SIEMPRE; lo olvidaste. Prometiste que la distancia no era nada : FALSO. Prometiste todo y no diste NADA. Prometiste y prometiste y ahora solo quedan eso : falsas promesas.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Si no me quieres, no me ilusiones, gracias.



¿Que importa lo que haga, lo que me importe, lo que me esfuerce, lo que sufra?¿Que importa?
Me va a salir mal.¿De que sirve pensar en positivo? ¿De que sirve decir que todo es maravilloso y perfecto cuando no lo es?
Prefiero pensar lo peor. ¿Que pasa si pienso lo mejor?
Que me llevo una hostia, eso es lo que pasa.

Dijiste que seria para siempre.#


Cuando se acaba no puedes ni creértelo, y te quedas quieta,justo ahí, totalmente inmóvil esperando que algo suceda, pero no lo hace. Esperas, qué sé yo, una tormenta que lo inunde todo y te ahogue,un relámpago que te fría por completo,  un tornado que te arrastre, lo que sea, pero que te devuelva a la realidad, que te despierte. Pero ya estás despierta y nada sucede, sólo sigues ahí, paralizada por algo que no es miedo, ni desesperación pero tiene el mismo regusto y provoca el mismo agujero en el pecho que poco a poco crece hasta ser toda tú.
Cuando se acaba, porque tenía que acabar aunque te duela, no hay nada frente a ti. Y sigues sin creertelo, no puedes creertelo, no quieres creertelo. Lo tienes todo,  pero no ves nada,  no quieres nada. NADA, aunque lo sientas todo. 

domingo, 16 de octubre de 2011



Y, cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va en el sentido equivocado, que tu vida, programada en cada mínimo detalle está naufragando... de repente, sucede.#

Te quiero(:


Te quiero, ¿lo entiendes? Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido. Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido. Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero ¿lo sabías?