miércoles, 21 de diciembre de 2011

Nada de zapatos de cristal, ni besos que rompen maldiciones.

Si Campanilla, la de Peter Pan. La olvidada campanilla. A muy pocos le importaban los sentimientos de campanilla, todos los niños querían que Peter se fuera con Wendy, la chica encantadora que le cosió su sombra a los pies, que le dejó la medicina cuando ella decidió hacerse mayor y dejarle… Oh, que graaan persona. Pues no! Crecer? No te importa crecer si tienes al amor de tu vida para siempre a tu lado. El verdadero amor era el de campanilla, que arriesgó su vida bebiéndose la medicina envenenada para que no muriera Peter., y todo… Para qué? Para que él la empujara, para que él solo se fijara en la bonita niña de rizos indefinidos y un beso en un lado del labio? Sin duda alguna, Peter Pan es uno de los cuentos más sinceros que nos contaban de pequeñas respecto al amor. Nada de zapatos de cristal que no se rompen, nada de besos que rompen maldiciones, ni castillos protegidos por dragones… Si no una chica enamorada de un chico que tan solo quiere a otra.

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